RECURSOS HUMANOS Y NATURALES, ACUMULACIÓN DE CAPITAL Y CAMBIO ESTRUCTURAL

1. CAMBIO TECNOLÓGICO.




La tecnología es un conjunto de conocimientos teóricos y empíricos contenidos en los equipos, en los métodos, en los procedimientos productivos, en organismos y organizaciones, etc., de las empresas e instituciones y que se utilizan en las actividades productivas.



Características de la tecnología y de la innovación tecnológica:



1- El carácter específico que se refiere, tanto a su vinculación en individuos y organizaciones concretas, como a la particularidad de problemas que pueden resolver la tecnología y la innovación, es que hay que concebirlas como conocimientos y no como información libremente disponible, es decir, la tecnología se aprende.



2- La tecnología consta de una serie de componentes que pueden ser apropiados para los agentes económicos. Simultáneamente existen otros componentes de carácter tácito difícilmente separables de los individuos y de las organizaciones que los incorporan.



3- La tecnología se fundamenta en una importante variedad de fuentes de conocimiento. Tiene un carácter concreto, en contraposición al carácter genérico de la información, que hace muy difícil la aplicación de los conocimientos acumulados en un campo a otros completamente distintos.



4- La actividad innovadora, como toda actividad de conocimiento, incorpora elementos de aprendizaje, por lo tanto depende de aspectos como la investigación y el desarrollo.



5- La innovación tiene carácter acumulativo, de manera que las posibilidades del futuro dependen de los conocimientos adquiridos hasta el presente. Esto no significa que la tecnología sea determinista ya que, como todo proceso de conocimiento, se haya sometida a la incertidumbre de los resultados.



El panorama de la innovación está dominado por la diversidad y la asimetría en lo que a las características de los agentes que participan en ella y a los resultados obtenidos se refiere.



Indicadores disponibles para medir el cambio tecnológico y la innovación:



Existen dos vías para medir la tecnología o el cambio tecnológico, una es a través de los inputs o recursos del sistema y otra es a través de los outputs o resultados del sistema.



Por el lado de los inputs, el indicador más común son los Gastos en I+D, también se utiliza a veces la tecnología importada.



Por el lado de los outputs o resultados, podemos utilizar indicadores de tipo directo (patentes) o de tipo indirecto (comercio exterior).Si un país está obteniendo patentes es símbolo de que está obteniendo buenos resultados. El indicador de patentes tiene dos limitaciones: la primera es que no todo el conocimiento tecnológico es patentable, y la segunda es que no todo lo patentado da lugar a una innovación, ya que se queda en invento porque no llega al proceso productivo y por tanto no llega a innovación. Si se aplica al proceso productivo, la patente se convierte en innoación.



Como se ha mostrado, existen diversas ventajas y desventajas en el uso de esos indicadores, por ello, es preciso combinarlos de manera que ofrezcan una visión lo más cercana posible a la realidad.









Recursos dedicados a innovación tecnológica interior:



Una expresión sintética del atraso es el hecho de que los gastos en I+D alcanzaban en torno al 0,3% del PIB a lo largo de la década de los 70. En estos años los organismos internacionales recomendaban esfuerzos superiores al 1% a todos los países que necesitaban recuperar niveles de atrasos sustanciales. Los países europeos más avanzados dedicaban cantidades superiores al 2%.



Nivel de esfuerzo I+D

Tecnológico PIB





En la actualidad ni siquiera llegamos a gastar el 1% recomendado. En los años recientes los recursos dedicados a I+D han evolucionado positivamente, vemos que el nivel de esfuerzo tecnológico ha pasado de un 0,4% en los 80 a un 0,9% a finales de los 90.



Pese a esta evolución positiva, el diferencial respecto a los países más desarrollados es considerable, el gasto relativo español apenas alcanza el 50% del promedio de la UE.





Importación de la tecnología:



El análisis moderno de la innovación reconoce que ningún país puede ser autosuficiente en materia tecnológica, ni siquiera los más avanzados, siempre es necesario importar tecnología.



Con todo lo anterior, el problema consiste en conocer la relación adecuada entre importación de tecnología y esfuerzo tecnológico propio. Esta relación además es importante debido a dos características de tecnología: su carácter específico y su carácter acumulativo.



La importación de tecnología ha sido muy importante a la hora de configurar la actual dotación del capital tecnológico en la economía española como consecuencia de las debilidades de nuestro sistema de innovación. Existen tres vías para importar la tecnología:



1- Inversiones directas. Otro país invierte en la economía española.

2- Importaciones de bienes de equipo. Cuando una empresa compra maquinaria directamente al exterior.

3- Compra de tecnología desincorporada (ej: patentes, licencias de fabricación...).



Las dos primeras vías son importación de tecnología incorporada y la tercera es importación de tecnología desincorporada (cuando compramos fotocopiadoras a una empresa, es tecnología incorporada; cuando firmamos un contrato de asistencia técnica por la compra de la fotocopiadora, es tecnología desincorporada).



Las inversiones exteriores han tenido mucha importancia para la modernización tecnológica de nuestro sistema productivo. Algunos aspectos generales sobre estas inversiones exteriores son los siguientes:



- Las empresas controladas por capitales extranjeros realizan hoy una parte muy considerable del esfuerzo tecnológico debido a que están ubicadas en los sectores de mayor nivel tecnológico y además tienen una mayor dotación de recursos humanos y tecnológicos.



- Las empresas extranjeras que invierten en España muestran una dinámica superior a las nacionales en la introducción efectiva de nuevos productos y procesos productivos con independencia de cual sea el origen de esa tecnología.



- Estas empresas tienen gran importancia en cuanto a la importación de tecnología. La mayor parte de los pagos de tecnología en España corresponden a las empresas participadas por capitales extranjeros.



- Estas empresas han realizado una renovación muy considerable en los aspectos organizativos (estructuras de dirección, comercialización, etc) y de gestión de mano de obra (selección de personal, formación, etc.).



Importaciones de bienes de equipo:



España ha tenido siempre un problema estructural por lo que ha debido recurrir a las importaciones de bienes de capital y de equipo. Ni el intenso proceso de sustitución de importaciones desarrollado durante buena parte del s. XX., ni los cambios ocurridos en la reciente etapa de apertura al exterior han sido capaces de eliminar su fuerte dependencia respecto a los bienes de capital procedentes del exterior.



Estas importaciones han sido cruciales para sustentar los ritmos de crecimiento, también son la causa de nuestros desequilibrios exteriores.



Por tanto, para concluir con la tecnología, vemos que la insuficiencia de recursos destinados a la generación interna de tecnología (gastos en I+D) ha obligado a España a sostener su ritmo de crecimiento económico importando a niveles muy superiores que los de los países más desarrollados de nuestro entorno. Casi más de la mitad de la tecnología empleada en nuestro sistema económico es de procedencia foránea. Ello constituye un problema importante, por un lado, por el desequilibrio externo que supone debido a los pagos por tecnología y, por otro, porque en ocasiones se producen estrangulamientos en el crecimiento económico y retardos en la adopción de la tecnología.





2. CAPITAL FIJO O CAPITAL FÍSICO. (señalado como importante para examen)



Las dotaciones del capital fijo disponibles en una economía son uno de los factores de producción que determinan sus posibilidades de crecimiento a l/p. El capital físico o capital fijo de una economía se compone de los siguientes tipos de capital:



1) Capital Fijo de las empresas: p.ej: instalaciones, maquinaria y otros equipos directamente vinculados a la actividad productiva.



2) Infraestructuras: p.ej: transportes, comunicaciones, energéticas e hidráulicas.



3) Equipamientos públicos: Los destinados a las actividades administrativas y sociales como las de justicia, educación y sanidad, y también los destinados a las dotaciones urbanas.



4) Inmuebles residenciales: p.ej: viviendas y residencias colectivas.





Los dos últimos tipos de bienes de capital proporcionan servicios y se asocian sobre todo con el bienestar de los individuos. Sin embargo, los dos primeros tipos de capital constituyen lo que en un sentido estricto puede entenderse como el factor capital de la función agregada de producción.



El capital fijo de las empresas y la dotación de infraestructuras son el elemento clave del crecimiento económico. Más en concreto, el capital empresarial es un factor decisivo para el aumento de la productividad y por tanto para el crecimiento económico, hasta el punto de que en las funciones tradicionales de producción, la variable capital suele identificarse con lo que aquí hemos llamado capital empresarial. Lo verdaderamente relevante no es el stock de capital existente en un momento dado sino su tasa de crecimiento porque nos informa del esfuerzo realizado por una economía en la creación y mejora del capital. La tasa de inversión se mide:





Ti = • 100 FBC = FBCF + VE



En líneas generales, puede decirse que la tasa de inversión ha conocido en los últimos 35 años tres etapas de crecimiento y otras dos de disminución de la inversión:



ETAPAS DE 1964-1974 (Excluyendo 1971) ETAPAS DE RECE - 1975-1984

CRECIMIENTO 1985-1990 SIÓN ECONÓMICA 1991-1993

1994-2000

Desde 2001 en adelante, sufrimos un estancamiento. Estas etapas demuestran la relación existente entre el esfuerzo inversor de la economía española y su crecimiento efectivo. Las tasas de inversión española siguen una trayectoria similar a las del conjunto europeo pero con oscilaciones más intensas, tanto en etapas de expansión como de recesión.



2001 69% Inversión empresarial.

23% Inversión en infraestructuras.

8% Equipamiento público.

9% Inversión en vivienda, inmuebles residenciales.







3. RECURSOS HUMANOS.

TN: Tasa Natalidad

RRHH Población TM: Tasa Mortalidad

Capital humano



A) Población:



En los países más industrializados del norte y centro de Europa, la transición demográfica se desarrolló aproximadamente entre 1750-1900. Podemos distinguir cinco etapas de transición:



1) Reducción de la mortalidad catastrófica a partir del s. XVIII.

2) Disminución de la mortalidad ordinaria desde la 1ª mitad del s. XIX.

3) Reducción de la natalidad a partir de la II mitad del s. XIX.

4) Envejecimiento notorio de la población desde principios del s. XX.

5) Desaceleración del crecimiento de la población desde el 2º cuarto del s. XX (desde 1925).



Como el resto de los países del sur, España realiza su transición demográfica en un período más corto y con cierto retraso respecto a los pioneros. Podemos distinguir los siguientes rasgo diferenciales:



1) Reducción de la mortalidad catastrófica: Se inicia tímidamente en el s. XVIII y culmina a inicios del s. XX.

2) La reducción de la mortalidad ordinaria, sobretodo la infantil, comenzó a principios del s.XX, y se hizo más patente a partir de la I Guerra Mundial (1914-1918).

3) El descenso de la natalidad se inició a principios del s. XX.

4) El envejecimiento de la población es perceptible desde 1950 y se acentúa a partir de 1970.

5) La desaceleración del crecimiento demográfico se inicia en 1970.



En los años 70 la tasa de mortalidad había alcanzado un nivel muy reducido, y las de natalidad habían experimentado una drástica reducción desde principios del siglo, y aunque todavía poseían un alto valor en comparación con las de los países europeos más avanzados, se encontraron lejos ya de cifras características de las sociedades preindustriales.



En estos años el retraso demográfico apenas era ya perceptible a partir de 1960 y, hasta la actualidad se ha dado un rápido proceso de convergencia con la media europea.



A partir de los años 70 se produce un desplome de la fecundidad, se cumple la denominada “Teoría Económica de la Fecundidad”. A todo ello ayudan los cambios culturales y morales y la despenalización de los anticonceptivos como los preservativos.



En la actualidad (finales del s.XX) las características demográficas españolas son muy parecidas a las de la media de la UE, ofreciendo escaso aumento de la población en un futuro.



Un segundo efecto que actúa sobre la estructura demográfica de un país tiene que ver con los movimientos migratorios. España tradicionalmente ha sido un país de emigrantes, primero fuimos hacia la América Hispana y después hacia la Europa Comunitaria (Francia, Alemania...).



En la actualidad España ha pasado a ser un país de inmigración foránea que ve multiplicarse los residentes extranjeros en los últimos años. Un elevado numero de personas del centro y del norte de Europa vienen a disfrutar sus años de jubilación a España atraídos por el clima. En segundo lugar otro elevado número de personas procede de Marruecos, Iberoamérica (Ecuador y Colombia) y del África Subsahariana, que vienen a buscar mejores condiciones económicas .



B) Capital Humano:



El capital humano de que dispone un país puede ser definido como su población, pero considerada no solamente en su aspecto cuantitativo, sino también en su calidad, esto es, en su habilidad y capacitación productiva y social.



El capital humano es el análisis cualitativo de la población. Factor muy importante correlacionado con el capital físico o bienes de equipo que se utiliza en el sistema productivo. Es la tecnología que lleva el individuo incorporado.



En la primera “Teoría Convencional del Crecimiento”(Teoría Neoclásica), un trabajador cualificado puede sustituir a varios trabajadores que lo son menos, es decir, de manera complementaria con el capital físico, el capital humano puede sustituir a trabajadores.



Al igual que la maquinaria o el capital físico se introducen no sólo porque optimizan la combinación de factores dada la relación entre el precio del trabajo y del capital, sino porque también incorporan progreso técnico y esto mejora la productividad, la mano de obra cualificada se hace necesaria para mejorar todo el proceso productivo.



Existe una alta correlación entre el incremento de capital físico y el incremento del capital humano. El capital humano tiene dos características muy importantes:



1) Efectos externos

2) Rendimientos crecientes



El que una población aumente en mayor o menor medida su cualificación depende de la rentabilidad esperada, de la inversión en capital humano.



Dos economistas – Schultz y Becker – diseñaron la siguiente expresión:



Y1 – Yj

Rij =

AS Yj



Rij : tasa interna de rentabilidad.

Y: ingresos anuales asociados a los niveles educativos i, j.

AS: nº de años dedicados al estudio que el individuo tiene que sacrificar en términos de ingreso.



Al igual que los demás países europeos, el crecimiento económico iniciado en España a mediados de los años 50 se tradujo en una gran demanda de empleos cualificados, incentivando con ello la subida de los salarios de dichos empleos. Como en esos años no había trabajadores en España lo suficientemente cualificados para cubrir esos empleos, los ocuparon aquellos trabajadores que, aún no poseyendo los estudios requeridos, mostraban suficiente capacitación y experiencia.



En España se ha prestado atención específica a las dotaciones de capital humano, destacando el notable proceso de expansión educativa y de mejora del nivel de cualificaciones que ha tenido lugar en las últimas décadas la economía española, lo cual ha permitido, partiendo de disposiciones previas de retraso, seguir una trayectoria convergente hacia los niveles medios de la Unión Europea.



No obstante, España mantiene un retraso relativo y un déficit de stock educativo y de capital humano. En el crecimiento económico español, ha tenido tanta importancia la acumulación del capital físico como del humano en las últimas décadas.