LOS DESEQUILIBRIOS ESPACIALES Y LA DISTRIBUCION PERSONAL DE LA RENTA

11.1) Causas y fuentes de las desigualdades en la distribución de la renta.




Debemos primero diferenciar dos conceptos relacionados con la distribución de la renta. Por un lado está la distribución funcional de la renta, es decir, la contraprestación que se recibe por el hecho de haber llevado a cabo una determinada actividad productiva. Los factores de producción son los que colaboran en esa actividad productiva, y la remuneración de estos factores es lo que se llama la renta. La retribución que recibe el capital son los beneficios o excedentes empresariales, el factor trabajo recibe como remuneración los salarios. Por tanto Bº+w = Y.

Esta renta es percibida en definitiva por los dueños de estos factores productivos y sufre una alteración como consecuencia de la actuación de la Administración pública cuando recauda los impuestos con el fin de realizar unos determinados gastos.

Desde aquí las familias o en general los dueños de los factores de producción tendrán una determinada cuantía restante para gastar en sus necesidades. Dado que es la Administración la que determina cuál será la cuantía disponible para las familias con carácter personal vemos en el fondo que lo que se aplica es un criterio de distribución personal de la renta, mediante el cual la Administración evalúa hasta qué punto las rentas que perciben las familias como gasto personal son suficientes para cubrir sus necesidades. Este criterio de distribución debe estar inspirado por un principio de equidad en todo momento, de manera que se eviten las desigualdades entre rentas.



En el Estado español la distribución funcional se contabiliza mediante las remuneraciones de los factores productivos, es lo que se llama el valor añadido bruto al coste de los factores:

VABCF= remuneraciones salariales + excedente bruto de explotación



Desde 1974 hasta 1976 la participación de las remuneraciones salariales creció en el PIB más que proporcionalmente que los beneficios empresariales. Dos factores fueron las causas de esto: por un lado el crecimiento de los costes laborales unitarios y por otra parte el número de asalariados.

Del 77 al 88 los beneficios empresariales tienen una tasa de crecimiento por encima de la de las remuneraciones salariales, la razón estriba en una reducción de los costes laborales.

Desde 1989 viene produciéndose sin embargo, un crecimiento mayor de los salarios respecto de los beneficios empresariales, pero esto es debido a un aumento en el número de asalariados.



En cuanto a la distribución personal, podemos analizar su aplicación y su ortodoxia a la hora de aplicar el criterio de equidad si consultamos la Encuesta de Presupuestos Familiares, la cual nos indica cuál ha sido la evolución de la distribución familiar. En general, desde los años 70 y hasta ahora, la trayectoria de la distribución personal de la renta ha ido ciñéndose a los criterios de equidad que se le requieren, la distribución personal de la renta ha venido siendo cada vez más equitativa.



11.2) Análisis de las desigualdades regionales en España a la luz de las evaluaciones más recientes de la renta nacional y su distribución.



En España encontramos una situación muy peculiar debido a su distribución territorial, la cual indiscutiblemente afecta a la distribución de la renta desde una perspectiva regional. Las Comunidades Autónomas divergen en términos de producción, debido a la concentración espacial de la actividad económica, pero convergen en términos de renta.

En el ámbito regional prevalecen tres diferencias, en términos de:



a) Densidad demográfica

b) PIB regional: existen tres comunidades cuyo PIB está por encima de la media española.

c) Estructura productiva: existen regiones que no han evolucionado aún hacia un pleno sistema productivo industrial, manteniéndose en la producción agrícola mayoritariamente.



Para reducir estos desequilibrios y en definitiva, para aplicar el criterio de equidad, en España se articulan una serie de instrumentos de política regional que tienen como objetivo la igualación de la renta. Además de constar de estos instrumentos de equidad regional, la propia política fiscal del gobierno tiene la oportunidad de equilibrar estas divergencias. La aplicación de una política fiscal, la cual está vigente en España, permite una recaudación de impuestos en función de los distintos niveles de renta, manteniendo una política de gastos estabilizada. Esta política fiscal progresiva puede ir acompañada de políticas regionales que favorezcan a aquellas regiones más pobres. Estas medidas de política regional son:



 Fondo de compensación interterritorial: se trata de una medida de compensación entre regiones. La recaudación efectuada por la Administración es distribuida en función de unos determinados parámetros

 Incentivos regionales: a determinadas regiones se les concede ayudas para que desarrollen proyectos de desarrollo industrial.



11.1) Política regional: evolución y perspectivas dentro del espacio integrado europeo.



En La Unión Europea se dan también este tipo de desigualdades, pero en el ámbito europeo no encontramos unos instrumentos redistributivos similares a los nuestros. Se trata de una factor a tener en cuenta en vistas a la UEM, que implicará una mejora en términos globales, pero que también supondrá una acentuación de los desequilibrios regionales. Con la UEM los países centrales serán los más beneficiados, junto con las regiones mediterráneas, puesto que son las zonas más desarrolladas en cuanto a la actividad productiva de bienes y servicios.

Dada esta situación la UE debería actuar en consecuencia y poner en marcha instrumentos de política regional que impliquen una capacidad financiera reflejada en el presupuesto comunitario.

Con la firma del Tratado de Maastrich los países que podían verse más desfavorecidos dieron razones de esta situación, lo que dio lugar a la remodelación de una política de carácter regional, es el momento donde aparece el criterio de solidaridad.



Si hablamos de cohesión europea distinguimos:



 Cohesión desde un punto de vista político: las decisiones a nivel comunitario se aceptan por todos los países

 Cohesión social: acercamiento en materia de educación, asistencia sanitaria,...

 Cohesión económica: convergencia nominal



En Europa las cifras de PIB per cápita tienden a una convergencia entre los distintos países que forman la UE:



De los años 60 hasta 70 se da un acercamiento importante entre los distintos países

Desde 1970 hasta 1980 la convergencia continúa pero a un ritmo menor, ritmo que ha ido disminuyendo en la década de los 80.

Existen factores que determinan el ritmo de convergencia:



a) Ritmo de crecimiento económico

b) Dado que la medición de la convergencia se establece en función del PIB per cápita, bien un aumento de la renta o una disminución de la población pueden ser factores de agilización de la convergencia. Aquí encontramos otro factor que puede tener efecto en el proceso de convergencia, que es la movilidad factorial.

c) Se ha convergido más en los países más pobres los cuales han utilizado de una manera más activa las políticas económicas de tipo cambiario o monetario. En el futuro no tendremos potestad directa sobre nuestra política cambiaria o monetaria, ya que será competencia del ámbito supranacional.



La política regional ha quedado plasmada en el Tratado de Maastrich. Los acuerdos firmados en esta tratado se han puesto en funcionamiento desde la Cumbre de Edimburgo:

 Reducción en las partidas de ingresos de los impuestos indirectos y un aumento del porcentaje obtenido mediante impuestos directos

 En los gastos se establece una política regional a partir de acciones estructurales:

- Fondos estructurales

- Fondos de cohesión