COMERCIO INTERNACIONAL

Hay varios grados a los que un país puede acogerse con respecto al comercio internacional: Desde la “autarquía”, que es el más cerrado y que supone oponerse a cualquier tipo de importación, pasando por la permisividad de importar únicamente aquellos productos que no se fabrican en el propio país o bien que su coste de producción es excesivamente alto. Pero lo más frecuente es adquirir de puertas afuera productos que se podrían fabricar en el país, pero son mayores las ventajas que ofrecen terceros países.




Una de las características principales del comercio internacional son las “economías de escala” que consisten en un menor coste unitario cuánto mayor es la producción. Otra es la “especialización”, que se puede aplicar no sólo a personas sino también a empresas, a países y a continentes, que se da desde el descubrimiento de América y que perdura hasta nuestros días:

- África: esclavos, mano de obra barata

- Europa: Gran industria de productos manufacturados. Es en Inglaterra donde empieza la Revolución Industrial

- América: Tierra de expansión y crecimiento

- Asia: Especializada en productos exóticos y caros



Los países prosperan primero aprovechándose de sus propios recursos para el sustento de la población (sector primario: agricultura, ganadería, pesca y minería) y una posterior industrialización y después intercambiando sus productos manufacturados por los de otros países. Si alguno de los países establece barreras aduaneras siguiendo una política proteccionista, el consumidor final es el mayor perjudicado. El mayor drama se da cuando esos productos son de primera necesidad y el estado debe endeudarse para poder adquirirlos.



Las burguesías, que surgen como clase social a partir de la Revolución Industrial y que son incluso hoy día, las principales promotoras del intercambio económico, provocan sucesivas guerras en busca de materias primas que les permitan continuar la producción y nuevos mercados en los que colocar los excedentes de sus productos manufacturados. Esto provoca hechos como el “colonialismo” y el “imperialismo” (que se diferencian entre sí por el grado de concesiones que dan al país conquistado) y que están opuestos frontalmente al “pacifismo”.