LAS TENDENCIAS DEMOGRÁFICAS

7.1. LOS HECHOS.




La población crece de forma ininterrumpida y el crecimiento se torna explosivo a partir de 1950.

Las previsiones, derivadas de las Naciones Unidas, permiten extraer las siguientes conclusiones:

1- El crecimiento previsto de la población mundial, en el período 2000-2050 no parece muy elevado.

2- Los ritmos de crecimiento demográfico de las regiones más desarrolladas y de las menos desarrolladas son muy dispares para ese período.

3- Los incrementos más fuertes se dan en África.



A lo largo de 200 años, los países hoy desarrollados llevaron a cabo una transición demográfica: la mortalidad comenzó a reducirse, se eleva la natalidad, crece el tamaño de las poblaciones durante un tiempo... aunque luego volvió a reducirse la natalidad hasta que las dos tasas se equilibran, con un crecimiento lento de la población.

Esa transición no se dio de igual manera en todos los países, ni tampoco tuvo la misma duración, debido al distinto grado de desarrollo y de sus condicionantes sociales.

En los países europeos, la mortalidad desciende considerablemente a partir de la segunda mitad del S.XVIII, porque la incidencia de las enfermedades epidémicas es mucho menor, porque mejora la alimentación y porque se desarrollan los cuidados sanitarios. El consiguiente aumento de las poblaciones y la disparidad recursos-población pone en marcha el proceso de reducción de la natalidad. Finalmente la revolución industrial y la urbanización desestimulan notablemente la natalidad porque le coste de los hijos se eleva de manera sustancial: el espacio vital es menor, los hijos son ávidos consumidores, y la mujer se incorpora al mercado de trabajo.

Esa transición demográfica no ha tenido lugar en la mayoría de los países en desarrollo, aunque sí se han reducido las tasas de mortalidad debido: a la lucha contra las enfermedades epidémicas de los últimos 50 años, a los adelantos de la medicina moderna, uso de técnicas sanitarias, la mejora de los transportes y la elevación del nivel de vida que han roto los límites de la pobreza.

No ha ocurrido lo mismo con las tasas de natalidad. Las tasas del mundo en desarrollo duplican todavía a las de los países desarrollados, porque los métodos de control de natalidad son poco conocidos o están prohibidos y, porque la necesidad de limitar el tamaño de la familia es apenas sentida.

Cuando, por otro lado la natalidad es creciente, el número de mujeres en edad fértil es elevado, lo que potencia la tasa de natalidad. Cambiar tendencias es, por tanto, tarea de muchos años. Las proyecciones revelan que la población de regiones más desarrolladas no crecerá desde ahora al 2050 y que el fuerte crecimiento demográfico tendrá lugar en las regiones menos desarrolladas, cosa que planteará grandes problemas.



7.2. LOS PROBLEMAS EMOGRÁFICO EN LOS PAÍSES EN DESARROLLO: LA IMPLOSIÓN.(AUMENTO DE LA ESPERANZA MEDIA DE VIDA).



La trayectoria demográfica de los países OCDE plantea tres tipos de problemas de gran envergadura: el envejecimiento, el aumento de la tasa de dependencia y su impacto sobre las cuentas públicas.

El envejecimiento de a población incide en el crecimiento de la economía, provocando una peor asignación delos recursos humanos.

La tasa de dependencia es la relación entre la población jubilada, la empleada y la que se encuentra en edad laboral, y su aumento supone que todo el sistema de seguridad social vaya a experimentar tensiones crecientes.

De ahí que se propugne con insistencia la adopción de medidas para reducir los costes de la asistencia sanitaria y para completar las pensiones públicas con mecanismos privados de capitalización que aumenten las rentas recibidas por la población jubilada.



7.3. LOS PROBLEMAS DEMOGRÁFICOS EN LOS PAÍSES EN DESARROLLO: LA EXPLOSIÓN.



1- La desnutrición plantea un problema constante de desarrollo que encierra a las sociedades en la trampa de pobreza, porque las capacidades futuras de esas franjas de población joven quedan mermadas por la alimentación inadecuada.

2- El desempleo: las cifras de paro de la mayoría de los países en desarrollo son inconscientes.

3- El crecimiento incesante de las ciudades: las escasas posibilidades que ofrecen las zonas rurales y el paro masivo empujan a las gentes hacia las ciudades, en las que esperan encontrar mejores condiciones de vida y trabajo. En 1975 solo el 26% de la población de los países en desarrollo habitaba en entornos urbanos; en el 2015 la proporción será del 50%.

4- El freno que supone el crecimiento demográfico veloz sobre la capacidad de desarrollo de un país subdesarrollado.



7.4. LOS PROBLEMAS DEMOGRÁFICO ENTRE LOS DOS MUNDOS: LA CONFRONTACIÓN.



7.4.1. LAS RAZONES DE LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS.



La razón principal es la búsqueda de mejores condiciones de vida y de horizontes personales más amplios.

En el movimiento migratorio tradicional el emigrante solía abandonar un país de empleo escaso para desplazarse a un país de empleo abundante; pero actualmente y desde los últimos veinte años del S.XX, el emigrante deja un país de empleo escaso para situarse en otro país donde también son escasas las oportunidades de empleo.

¿Por qué no cesan los movimientos?

1- Por las diferencias de nivel de vida entre las zonas, una parte del mundo en desarrollo contiene bolsas muy amplias de pobreza. Es el caso de las regiones del antiguo comunismo europeo donde los ciudadanos han visto que sus niveles de vida descendían aceleradamente. Los países desarrollados cuentan con unos servicios asistenciales muy superiores a los de sus países de origen.

2- Cercanía del mundo industrializado: la televisión ha acercado todos los mundos; al mundo desarrollado le muestra la existencia de unas regiones donde imperan la pobreza y el hambre, y al mundo en desarrollo le muestra cómo se puede vivir en ciudades donde parece no existir el hambre o las enfermedades y en donde los servicios fundamentales se obtienen sin dificultad alguna. La proximidad física también es mayor por el transporte.

3- Los distintos ritmos geográficos: el habitante de zonas de demografía desbordada percibe que es posible emigrar a países donde la presión humana es mucho menor y donde, las oportunidades de empleo han de ser mayores.

4- Mano de obra barata.



7.4.2. LOS EFECTOS ECONÓMICOS DE LA EMIGRACIÓN.



La emigración produce efectos positivos sobre las economías receptoras. Parte de los emigrantes llevarán consigo unos conocimientos –capital humano- cuyo coste habrá sido nulo para el país de acogida. La movilidad geográfica y funcional de los mercados de trabajo se acrecentará porque el emigrante está más dispuesto que el nativo a cambiar de lugar de trabajo y de tipo de actividad, ya que participa menos de la cultura laboral del país y porque está menos ligado a su entorno geográfico y familiar. En consecuencia, la asignación de recursos laborales mejoran.

También el emigrante está dispuesto a aceptar salarios menores lo que reducirá costes de producción y mejorará la capacidad de competencia de las empresas.

La emigración afecta negativamente a las economías a las que llega por la incidencia sobre el nivel de empleo y por sus repercusiones sobre los sistemas de seguridad social.



7.4.3. LOS EFECTOS POLÍTICOS DE LA EMIGRACIÓN.



Los efectos que se analizan derivan de corrientes masivas de emigración compuestas por elevadas proporciones de inmigrantes ilegales y de personas sin cualificación ni recursos económicos.

Este tipo de inmigración provoca un choque cultural, el cual será menor cuanto más próximas se encuentren las culturas. Este choque producirá en el inmigrante dos posibles reacciones: un deseo de amoldarse cuanto antes a las cultura receptora o bien un sentimiento de segregación, lo que provocará problemas políticos.

En un mundo de escasas oportunidades de empleo el inmigrante es probable que no encuentre trabajo, se convertirá en un integrante más de las zonas de marginación social y es posible que termine por moverse en el mundo de las drogas o la prostitución(véase Viena, Ámsterdam o Madrid). Con esto aumentará la inseguridad ciudadana y aumentarán las tensiones sociales.

También se provocará la necesidad de protegerse entre los inmigrantes y les llevará a vivir en barrios determinados haciendo que se conviertan en islotes de pobreza o ghetos. Se producirá un rechazo social de la población hacia sus costumbres e idioma, e incluso despertando componentes racistas.

Se puede decir que avanzamos hacia sociedades multirraciales y multiculturales, con diferentes niveles de vida y ritmos geográficos. Los medios para limitar la inmigración son: el sistema de cuotas, la criba de los flujos para seleccionar a los que se acomoden mejor a las necesidades del país o por la suma de restricciones de ámbito plurinacional. Aunque estos medios no frenan realmente la inmigración sí la dificultan, y en EEUU y la UE hacen aumentar la proporción de inmigrantes ilegales.



7.4.4. LA EMIGRACIÓN COMO FACTOR DE DESINTEGRACIÓN.



La emigración intensificará las tensiones de la economía mundial y producirá enfrentamientos entre las dos regiones.

Para los gobernantes de los países en desarrollo la emigración reduce la tasa de paro y genera ingresos, en general resulta beneficiosa.

Para el emigrante, el desplazamiento a un país de alto nivel de vida es un deseo tan fuerte que no concibe los peligros y penurias de su aventura, y está dispuesto a aceptar trabajos que no atraen a los nativos.

Para los gobernantes de los países receptores, la emigración constituye una fuente permanente de problemas, tanto externos como internos.

Las sociedades de los países de acogida, por lo menos para segmentos amplios de las mismas, la inmigración supone varias amenazas: al trabajo de los naturales del país, a la identidad étnica y cultural y a la seguridad.