Origen del MercoSur

La idea de crear acuerdos sólidos entre Argentina y Brasil era una idea con historia, pero por diversas circunstancias no concretada. En l985 los dos gobiernos, los primeros libremente electos después de períodos con ausencia de democracia, enfrentaban la necesidad de reorientar sus economías.


El enorme peso de la deuda externa contraída en los años anteriores, la falta de nuevos créditos, la necesidad de hacer grandes inversiones para modernizarse y para competir en el mundo, llevó a comprender que este proceso de reconversión y expansión tendría más ventajas si era encarado en forma conjunta.

Sobre esta base a fines de l985 los Presidentes Alfonsín de Argentina y Sarney de Brasil, ratifican la voluntad de encarar el futuro en conjunto y con ello crean el marco político para que se exploren caminos de acuerdo.

Argentina desarrolla su idea de una “asociación preferente” con Brasil e invita en febrero de l986 a representantes de ese país a una reunión privada, sin compromisos, para discutirla. Una quinta privada en Don Torcuato sirve para dos días de discusiones en un clima de exploración y cambio libre de ideas.

Unas pocas semanas después, es Brasil quien invita a una reunión de similares características, también en una residencia no oficial, en Itaipava, dando su respuesta favorable a la idea argentina y comenzando a diseñarse las características del acuerdo.

Una idea central era que este acuerdo debía servir no para cerrarse sobre sí mismos sino para dar mayores oportunidades para que las economías de los dos países y, en definitiva el conjunto, saliera a integrarse al mundo. La idea de un acuerdo económico y político de esta naturaleza creaba escepticismo y dudas. Escepticismo, porque los países venían, como otros de América Latina, de una experiencia de acuerdos no exitosos o de resultados muy limitados como fueron la ALALC (Asociación Latinoamericana de Libre Comercio) integrada por 11 países en los años 70 y su sucesora -aún existente- la ALADI (Asociaciones Latinoamericanas de Integración) lanzada en los años 80. Dudas, porque en l986, salvo la excepcional experiencia de la Comunidad Económica Europea, no había otras experiencias de integración relacionadas con economías relativamente desarrolladas o de desarrollo intermedio. En l986 no existía el acuerdo entre Estados Unidos y Canadá, menos aun por supuesto el Nafta que une estos dos países con México, e incluso la CEE (Comunidad Económica Europea) pasaba por momentos difíciles.

En ese sentido los acuerdos de Argentina-Brasil, que juntos representan el 95 % de la influencia dentro de lo que desde l990 es el Mercosur, fueron pioneros de lo que se denomina regionalismo abierto, es decir integrarse para, a su vez, relacionarse mejor con la economía internacional.