LA INCORPORACIÓN ESPAÑOLA A LA UE: ECONOMÍA ABIERTA DENTRO DEL ÁREA MONETARIA EUROPEA

4.1) Entorno económico europeo e internacional: El ciclo expansivo de los ochenta.




Desde mediados de la década de los ochenta (85 - 91) España se recupera fuertemente en la economía. Las características de esta recuperación:



• Recuperación un poco tardía respecto al resto de países de Europa.

• Recuperación sorprendente ya que supera a la registrada por otros países europeos, es más intensa.



PAÍSES TASA DE CRECIMIENTO PIB (MEDIA ANUAL)



1987 - 1989 1991



BÉLGICA 3.6 1.9

DINAMARCA 0.7 1.2

ALEMANIA (RFA) 2.8 3.7

GRECIA 2.4 1.8

FRANCIA 3.9 0.9

IRLANDA 5.5 2.5

ITALIA 3.4 1.4

LUXEMBURGO 6.1 2.7

HOLANDA 2.5 2.3

PORTUGAL 4.9 2.4

R. UNIDO 3.7 -2.5

ESPAÑA 5.2 2.3

EE.UU. 3.6 -1.3

JAPÓN 4.9 4.4

MEDIA CE 3.5 1.4





Razones de una recuperación tan importante:



1. Aplicación de las políticas de ajuste que se definieron en los Pactos de la Moncloa pero no llevadas a la implementación hasta el Plan de Estabilización de Boyer.



• Reducción de la inflación

• Equilibrio en la balanza por cuenta corriente.

2. Recuperación de la economía mundial, además España se encuentra integrada en ella, de manera que los cambios le afectan:



• Caída del precio del petróleo

• Disminución del precio del dólar



3. Integración en la CEE. Estos supone un estímulo empresarial que permite una recapitalización de las empresas y la entrada del capital, extranjero en España. La inversión crece de una manera importante debido a las expectativas que ofrece el Mercado Común.



El crecimiento de la demanda interna es el efecto principal que propició el aumento de la tasa de inversión en España.



1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991



D. interna 2.9 5.3 8.1 7.0 7.8 4.7 3.1



I. privada 3.4 9.9 14.0 13.9 13.7 6.9 1.6

I. (%) PIB 19.3 20.0 21.5 23.7 25.1 25.5 25.1



* Causas del crecimiento de la inversión:



1. Crecimiento de la demanda interna y del nivel de actividad.



I = f (i ,Y)



2. Entrada en el Mercado Común: exigencia de competitividad. Los empresarios necesitan renovar equipos (K)



Incremento de K = I



3. Excedentes empresariales que existan. A partir del Plan Boyer se recuperan los beneficios en las empresas. El empresario está dispuesto a llevar a cabo la inversión.



4. Política de estímulos fiscales que fomenta la inversión en las empresas. Incentivos a la inversión.



5. Autofinanciación, fórmula que se hace posible dada la recuperación de los excedentes empresariales.



6. Estabilidad de precios. Genera un clima de confianza en la economía.







1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991



Excedente 3.0 2.3 4.5 8.8 4.1 -0.4 -8.7



i 13.4 11.4 12.8 11.7 13.7 14.7 12.4

i* 9.3 7.3 7.5 8.2 8.5 9.7 9.0



El año 89 empieza a vislumbrarse como el año en el que las cifras no se hacen muy prometedoras en cuanto al crecimiento.



Consumo Privado



1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991



C. Privado 2.4 3.3 5.8 4.9 5.6 3.7 3.1



El consumo se perfila como una variable muy estable que crece de una manera sostenida. Se trata de una ventaja, puesto que representa el 69% de la demanda interna. Las razones del crecimiento del consumo:



• Incremento en el empleo

• Aumento en las prestaciones sociales

• Incremento en las plusvalías de los activos tanto inmobiliarios como financieros.



   C = f (Y, 



• Necesidades de renovación en el equipamiento doméstico.

• Aumento del endeudamiento familiar





Consumo Público



Se trata de otro acicate de crecimiento en la demanda interna



1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991



C. PUB. 4.6 5.4 8.9 4.0 8.3 5.7 4.2





En definitiva este crecimiento en la demanda provoca una expansión del nivel de actividad que afecta positivamente al PIB.



Ahora la pregunta es: ¿a qué ritmos creció la producción para responder a este crecimiento en la demanda?



Las consecuencias que se derivan de una situación en la que la DA crece a unas tasas tan altas y la OA le corresponde con el mismo crecimiento son principalmente una fuerte creación de empleo. La recuperación de mediados de los 80 tuvo una fuerte incidencia por tanto en el empleo, llegándose a crear 1.5 millones de empleos netos, además del empleo también mejoraron otras variables que ayudaron a su vez a la recuperación, como fue la moderación salarial. El efecto de una moderación salarial es inherente al del crecimiento económico:



Moderación salarial + crecimiento económico  recuperación de los excedentes empresariales   I  Y U.



Este es el esquema opuesto al que se planteaba en los años 70 con la crisis energética, los salarios crecían por encima de la productividad. Esta evolución de los salarios durante los 70 fue calificada como ”La segunda ronda de la crisis” por algunos economistas dadas las fatídicas consecuencias que acarreaba. Durante los años 80 este comportamiento se había corregido, se empieza a contener el nivel salarial, esto es importante de cara a nuestro factor trabajo puesto que de otra manera no puede encontrara su ventaja comparativa, la adopción de medidas de contención salarial propició por tanto la entrada de capital extranjero en España. Las razones primordiales que facilitaron la entrada de inversión extranjera en nuestro país fueron:



1. Mercado interno en el que hay muchas actividades pendientes de realizare, que son oportunidades de inversión favorables.

2. Costes de factor trabajo significan una ventaja competitiva que nos favorece en relación a otros países.

3. Aplicación, hasta 1989, de una política favorable a la inversión extranjera:



• Inversión directa: inversión productiva que se une a una serie de capitales especulativos que ingresaron por el hecho de nuestros elevados tipos de interés.

• Sector Público: (cuadro) reducción del déficit. Esta reducción del déficit se debió por una parte a que existió un periodo en el que se redujeron todas las partidas de subvenciones y subsidios, por lo que el gasto disminuyó, también hay un elemento importante en el incremento de la renta debido al crecimiento experimentado por nuestra economía que propició un incremento en los ingresos públicos. Déficit = T - G ; T = tY



Contemplando esta etapa de crecimiento también observamos efectos negativos, basados principalmente en los desajustes estructurales de la economía española:



A) Paro: tuvo una evolución favorable, pero si evaluamos la tasa de paro que teníamos en España en comparación a la del resto de Europa nos hallamos en una nivel relativo de desempleo muy elevado. Además, dadas las tasas de crecimiento que estábamos experimentando, no nos encontrábamos en una reducción del desempleo equivalente a estos niveles de crecimiento. Las dificultades para la reducción del desempleo son esencialmente que el origen cronológico de las cifras de paro se encuentran en el año 74, año en el que se empieza a detectar la crisis económica. Durante los años 74 y 75 se destruyen más de dos millones de puestos de trabajo como consecuencia de la crisis y en añadidura la denominada “segunda ronda”. Se produjo una caída en la demanda de trabajo situación que se vio además empeorada por la oferta de trabajo, magnitud sobre la cual repercutió negativamente un fuerte incremento demográfico y la entrada de la mujer en el mercado de trabajo. A partir de los años 80 se crece a unas tasas elevadas de creación de empleo, pero no consigue recuperarse el bajón experimentado por la crisis de los 70. Hablamos de paro de larga duración, trabajadores que llevan más de dos años en el mercado de trabajo sin posibilidad de incorporarse.



B) Inflación. Se sigue manteniendo el IPC en valores altos, resistiéndose a bajar. Sobre esto lo más preocupante es la trayectoria de la inflación subyacente, que es la que se mide una vez descontados los precios de los productos energéticos, importados y los alimenticios que son los que más posibilidades tienen de variar; esta medida va siempre por encima del IPC, con lo cual nos resta una inflación permanente con unos valores muy altos, por encima del IPC. Cuando la trayectoria de los precios que teóricamente deberían ser estables está por encima del IPC este tiende a subir.

La importancia de los precios es crucial, ya que si nuestros precios crecen por encima de las tasas de crecimiento de los países europeos perdemos competitividad, la única forma de conseguir competitividad es obteniendo una tasa de inflación semejante a la del resto de Europa



C) Desequilibrios exteriores. La balanza comercial siempre ha sido fundamental en nuestra economía. Siempre hemos sido deficitarios, pero en algunos años hemos podido compensar con el saldo de la balanza de servicios. Durante finales de los 80 encontramos como el saldo de la balanza por cuenta corriente es negativo, las razones de este mal resultado:



• Tejido industrial: empresas pequeñas con bienes comercializables es lo que predomina en nuestra economía. Con la incorporación a mercados globales nos vemos las caras con empresas mayores a las nuestras que pueden aprovechar economías de escala y reducir los costes. Por esta razón hemos importado más de lo que hemos exportado.

• Factores externos:



a) Las exportaciones españolas acusaron el cambio importante que supuso pasar de un acuerdo preferencial a ser miembros de pleno derecho en el Mercado Común. Somos uno más y debemos competir al mismo nivel que el resto de empresas.

b) El tipo de cambio de la peseta estaba apreciado, y esto perjudicó la convertibilidad de nuestra moneda, perdimos competitividad.

c) La demanda interna creció por encima de la producción, desfase que fue equilibrado por la demanda externa (importaciones).



Dentro de la balanza de pagos el hecho de que la balanza comercial sea deficitaria no es un problema, ya que a la hora de el equilibrio contamos con la balanza de capital, de signo contrario. Durante estos años la balanza de capitales tiene un saldo positivo debido a las importantes entradas de inversiones por parte del extranjero.



Conclusión: los valores de estos efectos negativos se deben a que hubo un excesivo crecimiento de la demanda interna que provocó importantes desequilibrios externos y una tendencia al alza de los precios. Dentro de la demanda interna hubo una deformación del consumo que creció en exceso con lo que la tasa de ahorro no creció lo suficiente, con ello el estamento familiar se endeudó y hubo que recurrir al sector exterior para financiar la demanda interna. SE aplicó una política monetaria que atrajo a la inversión directa y especulativa. Cuando llegamos al año 91 nos encontramos con problemas en el mercado de trabajo y en los mercados exteriores, donde gozamos de una escasa competitividad. Es necesario un relanzamiento de la economía. Llegamos al año 92 y esta necesidad de reforma se ve unida a la firma del Tratado de Maastrich.



4.2) Del Libro Blanco de Delors a la Cumbre de Edimburgo.



La Unión Económica y Monetaria es la última fase de la convergencia europea, se piensa que conviene llegar a una moneda única. Este proceso de construcción europea ha sido más o menos rápido dependiendo de las fases de crisis o recesión que afectan de manera positiva o negativa respectivamente. El comienzo de este último ciclo de la convergencia es la aprobación del Acta Única Europea, que implica una unión económica pero no monetaria. Justo es este momento de relanzamiento el que coincide con nuestra reciente incorporación al Mercado Común. Esto representó para la economía española un esfuerzo mayor aún si cabe teniendo en cuenta los 40 años de retraso que llevábamos a rastras. El salto cualitativo hacia la unión monetaria fue la firma del Tratado de Maastrich, en el cual quedan fijadas las condiciones y plazos para alcanzar la UEM. El objetivo es la construcción de un área económica en la que circulen libremente mercancías, personas, capital y servicios. Para ello se debe pasar por la supresión de las trabas aduaneras y la modificación de algunas estructuras productivas además de la estabilización macroeconómica y la utilización de una moneda única europea. El objetivo se fundamenta en tres fases:



a) 1/07/90  31/12/93

b) 1/06/94  Creación del Instituto Monetario Europeo

c) Una vez llevada a cabo la UEM se implantarán tipos de cambio inamovibles entre las diferentes monedas que se ponderarán para crear el euro



Los países deben cumplir con una serie de requisitos para poder entrar a formar parte de la UEM, dichos requisitos se encuentran recogidos en el Programa de Convergencia aprobado en Maastrich y el cual se asienta en dos plazas:



• Fijación de unos objetivos macroeconómicos que los países tendrán que cumplir. El plazo que se dio en el inició fue el 31/12/96, pero en esta fecha ninguno los cumplió, de manera que se dio un aplazamiento de un año, hasta el 31/12/97.

• Constitución de un fondo especial de cohesión que facilite a algunos países menos desarrollados con rentas menores, el acercamiento mediante unas rentas más elevadas.



El Tratado de Maastrich no añadió nada nuevo a las necesidades económicas españolas en ese momento, una bajada de la inflación, el restablecimiento de los equilibrios en los diferentes mercados y la disminución de la tasa de paro y el déficit eran objetivos necesarios en nuestra economía, la única aportación del Tratado es la de una fecha para convertir este programa en realidad.

Estos criterios de selección que se impusieron en el Tratado están en función del objetivo final, ya que en este sentido no puede haber discrepancias sin el objetivo final es una unidad monetaria. La convergencia nominal no es el fin, sino una barrera que hay que traspasar hasta llegar a la convergencia real. Pues dados estos objetivos en el Tratado de Maastrich el Gobierno elaboró un Programa de Convergencia a nuestra medida para llegar a dicho momento de la unión monetaria.





4.3) El Programa de Convergencia. Los desajustes internos y externos a partir de 1991



Este Programa de convergencia específico de nuestra economía se centró principalmente en dos objetivos:



1. Tasa de inflación

2. Déficit del sector público



Esto se debe a que en aquel momento se complica el criterio de la deuda pública y el tipo de cambio y el de interés en modelo de libre movilidad de capital automáticamente convergerán si no baja la inflación.

La tasa de inflación de nuestra economía en estos momentos es superior a la de nuestros homólogos europeos, debido principalmente a nuestro sector servicios, dado que existe un incremento en todos los salarios lo cual se traduce en un incremento en los precios finales vía una subida en los costes de producción. Estos precios vienen determinados por el lugar donde se realiza el servicio, no en Europa. Por ejemplo un bien industrial como es la cerámica: el precio no puede ser un reflejo de un incremento en los costes, de esta manera no se puede vender el producto. El precio viene dado por el mercado, las empresas son precio-aceptantes. Dado este caso, vemos como las empresas que fabrican bienes industriales no son culpables de la inflación. En el caso de un bien no comercial (servicio) el incremento se traduce en los precios, con lo cual vemos donde está el problema estructural de nuestra economía en materia de inflación.

La contrapartida de entrar en la UEM es que tanto las empresas como el gobierno pierden margen de maniobra económica, ya no se contará ni con la política económica de cada país no con los tipos de cambio. En las empresas habrá que someterse a un comportamiento marcado por los países más grandes para intentar ser más competitivos. Convergencia y competitividad son dos sinónimos.

A la hora de hablar de convergencia debemos distinguir:



• Nominal: vinculada a la consecución de objetivos concretos. Dentro del Tratado de Maastrich la convergencia nominal es la necesidad de que se cumplan cinco criterios u objetivos que se corresponden con cinco distintas variables económicas:



I. Tasa de inflación: máximo 1,5 por encima de la tasa media de los tres mejores países.

II. Déficit del sector público: máximo un 3% del PIB

III. Deuda Pública: no superior al 60% del PIB

IV. Tipo de interés: no puede divergir en más de dos puntos de la media de los países con inflación más baja.

V. Tipo de cambio: ya no se tiene en cuenta.



• Real: aquello que es realmente una aproximación a Europa. Para converger hacen falta una mayor renta per capita, mejores estructuras productivas, menores tasas de desempleo, infraestructuras, formación del capital humano... Este es el objetivo, conseguir la convergencia real.



En cuanto a la convergencia nominal, ¿por qué se han elegido estas cinco variables?

Cuando se creo el Mercado Común (Tratado de Roma) el objetivo era una unión aduanera donde se diera el libre comercio. Este objetivo poco a poco se fue haciendo limitado, con el tiempo se fueron añadiendo países con distintas características.

Estas variables elegidas tenían sus peculiaridades en nuestro país:



• En cuanto a los precios para el sector de bienes comercializables todo tipo de incremento de costes que sufra no puede ser trasladado inmediatamente a los precios. Por el contrario el sector de bienes no comercializables estaba más protegido de la competencia. Se trata de un sector intensivo en mano de obra, por lo que una elevación de los salarios se traslada directamente a los precios, por ello, si el objetivo es la disminución habrá que retomar esto en cuenta a la hora de tomar medidas.

• En cuanto al déficit nos encontramos con un saldo del sector público {SP = T - G} negativo (SP<0). La actuación puede ser llevada a cabo en tres distintas vertientes: bien ingresos, bien gastos o ambas. Dada nuestra situación el objetivo del déficit se planteó de la siguiente manera. En cuanto a los ingresos (T) estos debían mantener su estructura tributaria, no se debía reducir el déficit vía impuestos, sino mediante una recaudación más eficiente, es decir, evitando el fraude. Además no se planteaba una subida en los impuestos. Por el lado del gasto (G) la diferencia de niveles de inversión pública en relación nuestros homólogos europeos no nos permitía disminuir el nivel de gasto en infraestructuras, años de retraso impedían la convergencia, por ello lo que se intentó tocar fue el gasto corriente, disminuyendo la oferta pública de empleo y los sueldos de la Administración. A su vez también se pretendió disminuir el gasto mediante la disminución de transferencias de capital a las empresas públicas mediante la obtención de una mayor eficiencia por su parte. En cuanto a los recortes en gasto social la situación era más complicada, pero también se presentaba como una partida a recortar.



Como final los objetivos que el Programa de Convergencia se planteó para que nuestra economía pudiera entrara en el grupo de la Unión fueron:



• Inflación del 3% en 1996

• Déficit de todas las Administraciones Públicas (territorio) en el 1% el año 96

• Deuda pública en el 42,3% del PIB

• Introducción de la peseta en la banda estrecha del 2% del SME en 1994



Medidas que se instauraron para llevar a cabo estos objetivos:



a) Control del Gasto



• Reordenación de las prioridades de gasto

• Destinación del 5% del PIB a la inversión en infraestructuras

• Disminución en el gasto corriente, en las transferencias de capital las empresas públicas y en el gasto social, en este último de una manera muy sutil, hablando no de recorte sino de freno al crecimiento del gasto social, relentizando su tasa de crecimiento en la estructura del gasto público haciendo que no incremente las prestaciones sanitarias por ejemplo, o realizando una política de precios farmacéuticos, es decir, mejorando la gestión del gasto.



b) Flexibilización desregulación y liberalización de los mercados, principalmente el de sector servicios.

c) Cualificación del factor trabajo

d) Fomento del ahorro y la inversión (muy importante)

e) Llevando a cabo una política monetaria que condujera a una reducción de la inflación y una estabilización del tipo de cambio, objetivos que tiene que pasar por una disminución en los tipos de interés.



El objetivo del que hablábamos era la convergencia real, esto se consigue mediando la inversión, por lo que el ahorro es importantísimo, puesto que sirve para financiar a la inversión.

En la teoría es perfectamente posible casar la convergencia nominal con la convergencia real:



Las fuentes del ahorro son:



• Sector privado: no es una variable que se pueda manejar

• Sector público: se consigue mediante la disminución del déficit

• Sector exterior



Una disminución de la tasa de crecimiento de los precios (inflación) nos repercute en una mayor competitividad, lo que quiere decir, que junto con la reducción del déficit que incurre en un mayor ahorro tenemos dos variables que se ven mejoradas:



1. Aumento de las exportaciones X

2. Aumento del ahorro





Estas dos variables son las que sustentan el crecimiento en una economía, y son justamente las que nos dirigen hacia la convergencia nominal.



Las predicciones de estas medidas se recogieron en una publicación del banco de España denominada como “Los escenarios macroeconómicos y presupuestarios del Programa de Convergencia”

Los supuestos sobres los que se elaboró este estudio no se cumplieron, por lo que el Plan de convergencia fue muy criticado por varias razones:



Se trató de un programa demasiado optimista. Las proyecciones para el período 1992 - 1996 eran:



•  PIB: crecimiento estimado entre un 3 o 3,5%

• u : tasa de desempleo disminuida

• Déficit.



Las bases eran poco realistas, se trataba de unos objetivos demasiado ambiciosos para el momento, la economía internacional estaba pasando una crisis. Todas las previsiones a nivel mundial se estaban rebajando, al contrario que las nuestras.

A nivel europeo existía una crisis, se aconteció el “no danés” en el referéndum de Maastrich y acabábamos de pasara por las tormentas cambiarias del SME.



A finales del 92 nuestra situación económica era la siguiente:



• PIB = 1.0 (realización esperada: 3.0)

• BC (% PIB) = -3.4 (realización esperada: -2.9)

• FBC (inversión) = -3.0 (realización esperada: 3.2)



Las características del entorno económico en España en el 92 son principalmente: por un lado el hacho de que se termina una etapa de convergencia a Europa que España ha aprobado con nota, por otra una fase de recesión que se materializa en una disminución de la tasa de crecimiento del PIB para el cuarto cuatrimestre del año)

Para estas fechas al grado de cumplimiento de los criterios de Maastrich por los países europeos es muy bajo: sólo Luxemburgo cumple lo cuatro, Dinamarca, Alemania y Reino Unido cumplen tres de los cuatro, España sólo cumple con el de deuda pública.