La situación actual de la agricultura: estructuras y rentas

La relación renta agraria / producción final agraria (Renta / PFA) indica la parte de output que los agricultores logran convertir en renta real para el gasto. En términos reales en los últimos 30 años la posición agraria se multiplico por dos, lo cual no es contradictorio con el hecho de que haya perdido posiciones frente a la industria y a los servicios. A principios de los años 90 se produce una caída de la PFA por dos motivos:




- Impacto de la política agrícola común (PAC) que llevó a medidas de contención y de restricciones en el mercado comunitario.

- Adversas condiciones climáticas padecidas en buena parte del territorio nacional.



El VAB a precio de mercado es igual a PFA – CI. Los CI están deflactados por los precios pagados por los consumos. La PFA también se encuentra deflactada por los precios percibidos por los agricultores por la producción vendida.

En los últimos 30 años en términos reales la PFA se multiplica por dos, mientras que los CI se multiplican por cuatro. De manera que el VAB a precio de mercado crece en el período, pero de forma más leve de lo que crece la PFA. El VAB a precio de mercado no llega a duplicarse porque ha de restarse el CI, que se había multiplicado por cuatro.

Está habiendo un incremento del CI en paralelo a un descenso del reempleo, es decir, hay una sustitución de los inputs de las explotaciones por otros adquiridos de fuera. Del concepto de VAB a precio de mercado queremos llegar al concepto de renta real y para ello hallamos el Valor Añadido Neto a coste de factores y de aquí lo pasamos a términos reales.



VAB a precio de mercado – Ti + Sv – Dp = VAN a coste de factores



Ti : impuestos indirectos

Sv : subvenciones a la explotación

Dp : depreciación

Cuanto mayores sea Ti y Dp menor será la renta real, mientras que el único concepto que actúa en sentido contrario son las subvenciones a la explotación. El VAN a coste de factores se deflacta por el IPC para obtener la renta real, puesto que lo que queremos medir es la capacidad adquisitiva en la vertiente del consumo final.

Se produce una caída de la renta real de los agricultores sobre todo a principios a de los años noventa. Aunque es cierto que cae la renta real de todos los agricultores en su conjunto la renta real por agricultor no disminuyó. La razón es que aunque baja la renta real lo hace aún más el empleo agrícola y por tanto la renta por agricultor aumentó.

La relación renta/agricultor en los últimos 30 años se multiplicó por 2’5, que fue una cifra menor de lo que se multiplicó el resto de la economía, que se multiplica por 3. A partir de los años ochenta y sobre todo desde principios de los años noventa las subvenciones empiezan a tener un papel relevante en la renta de los agricultores lo que es un reflejo de la integración en la Unión Europea (PAC). Así pues, hay una caída en la renta real en conjunto de los agricultores a pesar del aumento tan importante de las subvenciones de explotación que los agricultores reciben desde la Unión Europea.

Es importante ver la evolución de los precios de los CI y de los precios que los agricultores reciben por sus ventas (tijera de precios). Hasta mediados de los 70 la evolución de los precios que los agricultores perciben por vender su producción y los precios de sus compras en el mercado de CI es paralela. A partir de mediados de los años setenta, la tijera juega en contra de los agricultores porque sube más el precio de los CI que han de comprar que el de los productos que venden.

Vemos que la evolución de la renta no acompaña los incrementos espectaculares que se habían producido en la productividad agraria. Los incrementos de producción de los agricultores van al resto de la economía vía tijera de precios, lo que viene produciendo en los quinquenios transferencias de renta de la agricultura a otros sectores vía precios. Es necesario aclarar que la tijera de precios ejerció un peso más moderado en lo que a CI se refiere, habiéndose producido la transferencia de renta básicamente vía consumo privado final. Donde realmente se tradujo las transferencias de rentas fue en relación al crecimiento del IPC.

Nuestra integración en la Unión Europea y la PAC hicieron que se frenara los precios de los CI, es decir, crecieron aunque no tanto como podían haberlo hecho. ¿Se resolvería el problema agrario actual con un incremento de la productividad?. No, porque dado el estancamiento de la demanda sucesivos incrementos de la productividad harían que se incrementarán los precios agrícolas. ¿Podría ser la solución un aumento de las subvenciones?. No parece posible, porque incluso antes cuando representaban 1/3 de la renta de los agricultores no consiguieron ralentizar la transferencia de renta vía precios.

Habría además del incremento de la productividad y del aumento de las subvenciones otra vía, que sería la del proteccionismo. Sin embargo, parece que lo más viable es asignar recursos agrarios a otros sectores.



• EVOLUCIÓN DE LA PRODUCTIVIDAD APARENTE DE LA AGRICULTURA



La productividad aparente es igual a la productividad media por trabajador. Hablaremos de VAB a precio de mercado / Empleo, que multiplicando y dividiendo por SAU se transforma en VAB a precio de mercado / SAU (VAB por hectárea) • SAU / Empleo.

El primer componente VAB a precio de mercado / SAU es el componente de la productividad vinculado a las tecnologías químico-biológicas, mientras que el segundo componente SAU / Empleo se relaciona con las tecnologías mecánicas. Es posible aumentar el número de hectáreas al que puede hacer frente un agricultor o dicho de otra manera que para hacer frente a un mismo número de hectáreas se necesita un menor número de agricultores. Así pues, este segundo componente se relaciona con la sustitución de factor trabajo por factor capital.

La productividad total en menos de 20 años se ha multiplicado por 3,4, pero el primer componente aumenta de una forma más moderada que el segundo que se va a multiplicar por 2,4. Por tanto, crece más la productividad ligada a las tecnologías mecánicas que la vinculada a las tecnologías químico-biológicas. Además, el tamaño medio de las explotaciones es relativamente bajo. Hay que hacer dos comentarios más:

- Hay un aumento del precio de la mano de obra agrícola (que es un incentivo a sustituir factor trabajo por factor capital), por lo que muchos agricultores hicieron un esfuerzo para introducir máquinas y así resolver las indivisibilidades que implica la introducción de capital por trabajo.

- Aunque en cierta medida se resolvieron las indivisibilidades si hiciéramos la distinción entre grandes y pequeñas explotaciones veríamos que hay un mayor incremento de productividad en las primeras.

Hay que decir también que a pesar del crecimiento espectacular la productividad media española representa ¾ partes de la productividad agraria de la Unión Europea, y ello por dos razones:

- Carácter más extensivo que intensivo de nuestras extensiones.

- Menor utilización de inputs químicos-biológicos.



• RASGOS DE INTERÉS EN RELACIÓN A INPUTS PRIMARIOS EN LA AGRICULTURA



1) Factor tierra: por término medio las explotaciones agrícolas españolas tienen una pequeña dimensión. Tienen además un carácter dual, es decir, numerosas explotaciones pequeñas y un número reducido de las grandes explotaciones. Sólo el 5% de las explotaciones tienen más de 50 hectáreas.

2) Factor trabajo: Las características son:



- Hay un envejecimiento de la población agraria, elevada edad que por término medio tienen los titulares de las explotaciones.

- Se trata de un trabajo marcadamente familiar, sólo ¼ del empleo agrícola es trabajo asalariado, se trata, por tanto, de trabajo eventual.

- Tiene un fuerte peso la agricultura a tiempo parcial ya que muchas explotaciones españolas son una actividad complementaria a otras.

- Bajo nivel de formación que caracteriza al sector agrícola.



3) Factor capital: la agricultura está cada vez más formada por capital intensivo, los intereses de los capitales ajenos que se piden prestados para adquirir máquinas aumentan su precio versus los costes salariales.