Infraestructuras y equipamientos en la economía española

El capital fijo, también conocido como capital físico o simplemente capital, está formado por una combinación de activos reales que pueden clasificarse en cuatro categorías principales:




- Capital fijo de las empresas: se refiere a instalaciones, maquinaria y otros equipos directamente vinculados a la actividad económica y productiva.

- Infraestructuras: pueden ser de muy diversos tipos, como infraestructuras físicas (carreteras, puertos), infraestructuras hidráulicas, infraestructuras energéticas (oleoductos para distribuir el petróleo, gasoductos).

- Equipamientos públicos: destinados a las actividades públicas y sociales (justicia, sanidad, educación), y a dotaciones urbanas.

- Inmuebles residenciales: reservados para viviendas y residencias colectivas.



Las dos categorías más ligadas a la producción son las dos primeras, el capital fijo de las empresas y las infraestructuras, ya que son las que más efectos pueden tener en la productividad de una economía. Las otras dos categorías, equipamientos públicos e inmuebles residenciales, se consideran de forma separada, porque el flujo de servicios que proporcionan se asocia más directamente con el bienestar de los individuos que con la producción.

La formación bruta de capital fijo es el gasto para mantener y aumentar el capital fijo en una economía. La intensificación del capital fijo se logra mediante la realización de inversiones, tanto de reposición como de ampliación. Mientras que las primeras tienen por objeto salvar el lógico proceso de depreciación del capital ocasionado por el uso y la obsolescencia, las segundas representan aumentos netos de capacidad.

La tasa de inversión es el peso que tiene la formación bruta de capital fijo sobre el producto interior bruto. En España entre 1991 y 1995 era del 21%, que significa que el peso de la formación bruta de capital fijo era igual al 21% del PIB.

Al gasto en capital fijo de las empresas también se llama inversión empresarial que se refiere al gasto destinado por las empresas públicas y privadas a la adquisición de activos reales directamente vinculados a las actividad productiva. Es una partida particularmente sensible a la coyuntura económica.



• ESTRUCTURA INTERNA DEL GASTO EN DETERMINADAS CATEGORÍAS DEL CAPITAL FIJO



1) La inversión empresarial representaba en España, en 1995, el 58% de la FBKF (10-13% del PIB).

2) Los inmuebles residenciales se sitúa en segundo lugar con un 21%.

3) Las infraestructuras representan casi un 12% de la FBKF.

4) Los equipamientos públicos con un 9% de la inversión en España se situaba en última posición.

La relación de las infraestructuras con la producción, es decir su influencia, es una influencia tanto directa como indirecta. Influencia directa como una variable más de la función de producción e indirecta por sus efectos positivos sobre el factor trabajo y capital empresarial. En consecuencia, las infraestructuras generan economías externas ligadas a la creación de infraestructuras que van a permitir una disminución de los costes de producción de las demás actividades e induciendo nuevos flujos de la inversión empresarial y aumentos en el nivel de producción. La influencia puede ser más o menos mayor o menor según de que época se trate y de la infraestructura de que se trate. Las infraestructuras se podrían definir como bienes de capital, esencialmente de naturaleza pública, cuyos efectos externos poseen una acusada delimitación espacial (elevado grado de inmovilidad), y que son de muy difícil sustitución por otros bienes.

El gasto en infraestructuras en nuestro país alcanzaba el 3% del PIB en el período 1970-1977. Sin embargo, en 1977 cae, con los pactos de la Moncloa, al 2%, cifra que se mantendrá durante todos los años 80, recuperándose entre los años 1988-1991 en los que se supera el 3% del PIB. Actualmente, ha caído al 2,5% del PIB, esta caída se relaciona con la política de recorte económico del Estado.



• ESTRUCTURA INTERNA O COMPOSICIÓN DEL GASTO (INVERSIÓN) EN INFRAESTRUCTURAS (1991-1995)



1) Carreteras: la inversión representó más del 43% del gasto en infraestructuras.

2) Comunicaciones: representó más del 28%.

3) Obras hidráulicas: representó más del 10%.

4) Ferrocarriles: representó en torno al 9%.

La inversión en carreteras y comunicaciones son las partidas que marcan la trayectoria global de las inversiones en infraestructuras con más del 70%. Aunque en los últimos años las infraestructuras en España permitieron resolver los obstáculos que el entorno imponía al crecimiento económico español, la dotación media de infraestructuras española se sitúa por debajo de la media europea. De cara al futuro, será necesario financiarlas a través de fuentes ajenas a los Presupuestos Generales del Estado, como a través de conciertos con las Comunidades Autónomas, la participación del sector privado en proyectos rentables a L/P o el cobro de tasas o precios a los usuarios y beneficiarios de determinados servicios.