Factores y dinámica de la crisis: peculiaridades del caso español

Reconociendo raíces comunes, el impacto fue diferente en algunos países por una serie de factores. En España la crisis del petróleo golpea muy fuerte por:




1- Intensidad con que se producen los factores con la estructura productiva de los 60.

2- La presencia del Capitalismo Corporativo Español que influía en las líneas a seguir, intervencionismo y proteccionismo.

3- Proceso de transición política que vive España en la época (dictadura de Franco, asesinato del General Blanco). Hasta 1977 no se adoptan políticas de ajuste.



• PECULIARIDADES



1) Sobre el consumo de petróleo. Hay una gran dependencia energética debido al entorno político, además, se subvenciona el petróleo (política compensatoria para no incrementar el precio del petróleo en el país, para que no afectara sobre todo al empresariado). Entonces sube más el consumo del petróleo.

2) España llega al primer choque con inflación de demanda. Entre 1973-74 las balanzas arrojaron superávit (balanza por cuenta corriente y balanza básica), que implica una importante acumulación de capital extranjero, dólares sobre todo, y produjo un incremento de disponibilidades líquidas y en el caso nuestro no se esterilizó, es decir, no se retiraron pesetas en compensación de lo que entraba. Hubo un incremento del gasto en consumo e inversión y a la larga ese empuje de la demanda se traduce en un incremento de precios. En Diciembre del año 1973 la inflación alcanza ya en España el 14%.

3) Caída de la relación real de intercambio (RRI), que es la relación de los precios de las importaciones y de los precios de las exportaciones de un país. Esta caída produce que en el 1974 ya haya déficit en la balanza por cuenta corriente.

4) OCDE: “segunda ronda de los efectos de la crisis”. Se refiere a que la sociedad Española se negaba (régimen franquista) a eliminar la permisividad. Se produce una política de rentas que incrementa más esta situación. Hay una negatividad a reconocer las pérdidas de renta real impuestas por el empobrecimiento externo del país. Esa negatividad se refleja en la repercusión sobre la superindiciación de los salarios (se pactan incrementos que van más allá de la inflación dando lugar a salarios supervalorados) y esta peculiaridad se deriva de la política de rentas aplicada, que era la tasa de crecimiento salarial del año que es igual a la tasa de inflación del pasado más 2 ó 3 puntos.

5) Endeudamiento de las empresas y los tipos reales de interés. Las empresas en esta época tenían que hacer frente a problemas que se relacionaban con el incremento de costes como materias primas, energía y coste real del trabajo. Además, deben también hacer frente a la debilidad de la demanda de sus productos ya que hay una tasa menor de ventas y un aumento del desempleo. Así, habrá muchas quiebras y un intenso proceso de endeudamiento de las empresas en los mercados financieros (los tipos de interés reales eran incluso negativos). Ese endeudamiento incrementa la relación entre capitales ajenos y capitales propios. El problema se desencadena en los 80 cuando los ahorradores exigen incrementos en tipos de interés nominales con vistas a acomodarse frente a la inflación y afecta a empresas acomodadas en tipos de interés variables que lleva a la caída de inversión.

6) La crisis industrial en España. El peso de los subsectores más críticos (más afectados por la crisis) en la producción española era muy elevada. Había una mala dotación de recursos energéticos, un uso intensivo de energía y además la segunda ronda hizo incrementar los costes reales.

7) El déficit público. En época de crisis tiende a aumentar aún más el déficit público por la propia situación de crisis que incrementan los gastos (subsidios de desempleo, ayudas a empresas) y disminuyen los ingresos porque hay menor crecimiento del PIB y además empieza a aflorar la economía sumergida.