EL SECTOR INDUSTRIAL (II)

13.1 Estructura de las empresas industriales: dimensión, propiedad y control




Dimensión

La estructura empresarial española se caracteriza por un predominio de la pequeña y mediana empresa (PYME). Casi todas las empresas españolas tienen menos de 250 trabajadores y más de las ¾ partes no supera los 10 trabajadores. Sólo en el sector energético, financiero y algunos servicios se aprecia una mayor presencia de grandes empresas, pero son menos frecuentes en el sector industrial y tienden a disminuir a favor de las empresas de menor dimensión, debido a la especialización.

La dimensión empresarial española ha sido considerada como una desventaja competitiva para limitar la competitividad y para dificultar la presencia en los mercados exteriores.

A medida que se avanza en la dimensión, la productividad obtenida es mayor.

Poseer una dimensión mínima facilita la adopción de estrategias exportadoras. La dimensión es sólo una barrera de entrada para empezar a exportar, pero lo deja de ser cuando la empresa se ha posicionado en los mercados exteriores.

Para explicar los niveles de productividad hace falta hablar de 3 aspectos:

1) Nivel de capitalización: las empresas de menor dimensión tienen menor capacidad inversora.

2) Esfuerzo innovador: las empresas más innovadoras son capaces de generar nuevas fuentes de ventajas competitivas que pueden ser potencialmente rentabilizadas en los mercados interiores y exteriores. Las pequeñas empresas innovadoras dedican más recursos a investigar que las grandes, dada su mayor especialización en actividades relacionadas con el desarrollo tecnológico.

3) Calificación de la mano de obra utilizada en la producción



Propiedad y control

Las empresas españolas tienen una estructura de la propiedad muy concentrada. Esto favorece un modelo de gestión en el que coinciden propiedad y control.

La estructura de la propiedad de la empresa española muestra el siguiente perfil:

• La identificación entre propiedad y control decrece con el aumento de la dimensión.

• La propiedad y gestión familiar es la forma de gobierno más frecuente entre las empresas de menor dimensión, mientras que el holding lo es para las grandes empresas.

• La empresa familiar sacrifica potencial de crecimiento al mantenimiento del control interno.

• La participación de otra empresa en el capital social es una fórmula que se da en las grandes empresas.

• El cambio más destacado de la empresa española desde su entrada en la Unión Europea ha sido el crecimiento externo a través de la adquisición de acciones de otras empresas.

• Los cambios en la titularidad de la propiedad en la compra de empresas por parte del capital extranjero no ha supuesto grandes variaciones en la estructura de la propiedad de la empresa española.



Si comparamos la empresa española con las del resto de Europa podremos distinguir 2 grupos:

 Centroeuropeo: el accionista principal tiene el control mayoritario en más de la mitad de las empresas.

 Anglosajón: predomina un capitalismo gerencial, donde el control mayoritario es ejercido por el accionista principal en menos del 10% de las empresas, con lo que la mayoría de capital de estas está distribuido entre accionistas minoritarios.





13.2 Conducta empresarial: organización, estrategias y financiación



Las empresas pueden comprar los productos que necesitan para su proceso productivo o producirlos ellos mismos. La decisión dependerá de los costes que supongan una y otra opción. Por eso las empresas buscan un entorno industrial en el que las relaciones sean lo más rápidas y baratas posibles. Por eso algunas empresas utilizan la subcontratación y los acuerdos de cooperación, y eso influirá en la localización de las instalaciones industriales.

En España, las empresas externalizan en el mercado una parte relevante de sus funciones manufactureras y de servicios y, en general, la empresa española está poco integrada.

Por debajo de los 100 trabajadores las empresas optan por la subcontratación, mientras que las grandes empresas participan en un mayor grado en el proceso de intercambios y, en lo que respecta a las importaciones, las grandes empresas son menos flexibles puesto que las decisiones quedan reservadas al grupo empresarial al que pertenecen.

Respecto al plano sectorial, las empresas que están en mercados con una elevada concentración de oferta están más integradas o ejercen mayor control sobre los proveedores y distribuidores.



La empresa extranjera en España

En los servicios, la inversión extranjera es baja, como también en la agricultura. En la construcción es un poco más elevada, y donde es muy importante es las manufacturas.

Características:

 La presencia extranjera ha introducido mejoras en la organización y en la eficiencia empresarial, contribuyendo al crecimiento de algunos sectores.

 La empresa extranjera se caracteriza por tener una dimensión media más alta que la española.

 La gestión de los recursos humanos también es un elemento diferenciador a favor de la empresa extranjera (mejor nivel de cualificación y estabilidad de sus plantillas, por tanto, organización más eficiente y productiva).

 Las empresas extranjeras tienen más propensión a importar que a exportar y esto lleva a un saldo comercial desfavorable.



La empresa española en el exterior

Hemos dicho que es importante la inversión extranjera en la producción manufacturera de España, pero el proceso de internacionalización también comprende:

• La presencia comercial en el exterior

• Las inversiones directas al exterior





Características de la actividad exportadora de la empresa española:

 Fuerte expansión: el mercado internacional ha dejado de ser un mercado secundario.

 Permanencia: las vías de acceso a los mercados exteriores seguidas por la empresa española indican su voluntad de permanencia y compromiso con ellos.

 Adaptación: las empresas españolas ya situadas en el mercado internacional desarrollan una estrategia de diferenciación del producto.



Financiación

La financiación puede cubrirse con recursos propios o con recursos ajenos.

Diferencias entre la financiación de la empresa española y la europea:

 Mayor coste de endeudamiento de la empresa española

 Mayor peso en España de la financiación bancaria

 Diferencias en la estructura financiera de las empresas españolas según su tamaño: la pequeña empresa soporta costes más elevados, y ha de pagar una prima de riesgo, cosa que dificulta la financiación bancaria de las pequeñas empresas y dificulta su inversión.



13.3 Resultados: productividad, rentabilidad y competitividad



La rentabilidad económica es el beneficio generado por cada unidad productiva invertida, constituye el principal resultado de la actividad de las empresas y por ello es un indicador de su eficiencia.

Las diferencias en la rentabilidad económica y en el coste de los créditos indican la capacidad empresarial para afrontar los efectos del proceso competitivo y de alcanzar ventajas frente a las empresas rivales.

La rentabilidad de las empresas españolas se ha situado por debajo de la media europea en el periodo 1982-1994, pero ello no quiere decir que la empresa española sea menos rentable que el resto de empresas europeas.